ANDY FREIRE04.08.2017(3)
"Evolucioné y pensé en el equipo, me parece que Lousteau no lo hizo"
Por Nicolás EislerEl ministro porteño no se lamenta por su paso a la Legislatura: "Evolucioné, decidí priorizar el equipo".

Andy Freire es la cara más conocida del gabinete de Horacio Rodríguez Larreta. Empresario y emprendedor, está de licencia en el Ministerio de Modernización para dedicarse a la campaña porteña que lo tiene como cabeza de lista de legisladores. Un escaño en el parlamento capitalino pareciera un lugar lejano al vértigo del Ejecutivo, sin embargo Freire asegura que "evolucionó" en su manera de pensar y que no vive el paso al ámbito legislativo como un premio consuelo. "Mi decisión fue priorizar el equipo, más que elegir yo en qué lugar quiero gestionar. Hay mucho espacio de gestión en la Legislatura", señala quien luego de las PASO volverá por unos meses a Modernización, hasta las generales de Octubre.

"La campaña me cambió la perspectiva sobre el impacto de lo que hacemos en la vida cotidiana. Me resulta obvio decir que el Wifi gratuito es útil, pero es distinto hablar con la gente y te cuente para qué lo usa. Qué el hijo de una vecina haya podido hacer un curso de cerrajería o cosas similares... es un estilo muy de Horacio (Rodríguez Larreta) el tema de la cercanía. Creo que es uno de los rasgos más distintivos que tiene con Mauricio Macri".

-¿Qué gestión le parece mejor, Larreta o Macri?

La gestión porteña de Mauricio fue de infraestructura básica, Horacio está haciendo obras en las zonas más postergadas y está hilando mucho más fino sobre como integrar mejor estructuras que se crearon en gestiones anteriores.

-La de Mauricio no la conocí tan en detalle, me parece que son complementarias y evolutivas. La de Mauricio fue una gestión muy de infraestructura básica, inundaciones, Metrobús, crear el concepto de las bicisendas. Horacio está haciendo infraestructura en las zonas que quedaron más postergadas, como Fraga, Rodrigo Bueno y los Barrios 20 y 31. En lo demás está hilando mucho más fino, cómo integrar mejor estructuras que se crearon en gestiones anteriores.

-Da la impresión que prefería quedarse en el Ministerio de Modernización, ¿quería ser candidato?

-A mí me encanta la gestión y Horacio me invitó para que gestione. Evolucioné en mi manera de pensar, descubrí que uno puede gestionar tanto en lo legislativo como en lo ejecutivo. Sobre todo en la Legislatura, que es muy activa, el año pasado se aprobaron 286 proyectos.

Se discuten temas, se negocia, se avanza. Imaginaba mi gestión más en lo Ejecutivo, pero cuando se planteó que la mejor manera de contribuir al espacio era ser primer candidato a legislador mi respuesta es que una cosa es lo que uno se imagina y otra es lo que necesita el equipo. Mi decisión fue priorizar el equipo, más que elegir yo en qué lugar quiero gestionar. Hay mucho espacio de gestión en la Legislatura, desde la innovación, traer ideas nuevas.

Me encantan los proyectos que hay en el Ministerio, lo que tengo que hacer es enamorarme de los muy buenos proyectos que vamos a ir impulsando en el parlamento porteño.

-¿Cuál será su rol en la Legislatura? ¿Va a ser jefe de bloque?

-Creo que no tengo ningún atributo que me haga jefe de bloque. Voy a ser un legislador que va a aprender de lo que es el proceso legislativo y voy a contribuir como un legislador más a las comisiones a dónde me convoquen. No tuve ningún condicionamiento a un rol específico para ser candidato. Todos los runrunes que hubo de eso no sé de dónde salieron, no hubo ningún planteo de nada. Para ser parte de un espacio uno tiene que aceptar cuál es la contribución que uno pueda hacerle.

-¿Qué hizo bien en la Ciudad el PRO?

-A veces no nos acordamos que la Buenos Aires se inundaba y la Ciudad desaparecía y hoy nadie habla de eso. Qué hace diez años los subtes no tenían aire acondicionado y eran un desastre, que en las escuelas públicas había que estar acomodado porque no había ningún sistema para definir quién entraba a qué escuela. Qué no se enseñaba inglés. Veníamos del siglo XIX y siento que enfocándonos en siglo XXI de una manera muy sólida. Y la mejor muestra de eso es la tasa de aprobación de la gente. Es una ciudad muy crítica y muy independiente en su manera de pensar.Tenemos que aprender a administrar el optimismo, pensamos que Mauricio iba a traspasar la policía, la integrábamos a la Metropolitana y listo. Y la verdad es que es un proceso lento: Son dos equipos que venían de no quererse.

Tenemos que aprender a administrar el optimismo, pensamos que Mauricio iba a traspasar la policía, la integrábamos a la Matropolitana y listo. Y la verdad es que es un proceso lento: Son dos equipos que venían de no quererse.

-¿Qué hizo mal?

-Lo que más nos falta es administrar el optimismo. Desde el optimismo pensábamos que Mauricio iba traspasar la policía, la integrábamos con la Metropolitana y listo, que íbamos a tener la policía que queremos. Y la verdad que es un proceso muy lento de integración cultural de 16.000 policías de la Federal con 6 000 policías de la Metropolitana. Son dos equipos que venían hasta de no quererse y de golpe los juntás como si fueran hermanos de sangre. Y los pibes dicen: "¿Qué? ¿de qué me estás hablando? ¿me estás diciendo que los montescos y capuletos eran hermanos?". Lo que siento es que el optimismo muchas veces hizo que cosas que pensáramos que íbamos a hacer muy rápido, tomaran más tiempo. Pero creo que hubo pocas cosas que se hicieron mal en términos de dirección. La gente ve más policías en la calle, pero ¿eso quiere decir que se sientan seguros? No.

-En un reportaje habló de una deuda del gobierno en Salud, ¿cómo se soluciona?

-El tema de la Salud es relativo. Creo que la Salud de la Ciudad sigue siendo muy buena, sobre todo el profesional que trabaja en un hospital público. Mi viejo era médico de hospital público en la Ciudad y esa era su principal actividad. Viví muy de cerca de la salud pública toda mi vida. La calidad de los médicos de la Ciudad es extraordinaria, por eso es que viene tanta gente a atenderse de otros lugares. Creo que en términos relativos con la Educación, en dónde estamos haciendo cosas del siglo XXI, en Salud todavía nos falta un poco. La historia clínica electrónica o que haya médicos de cabecera, que antes de cumplir el año de vida un niño tenga siete instancias de atención médica son cosas que funcionan muy bien. Se están probando cosas nuevas que van a funcionar muy bien.

-¿Qué será lo más recordado de su gestión como ministro?

-Los juegos Olímpicos, en términos de haber contribuido a que por primera vez Buenos Aires sea una Ciudad olímpica. Un camino sin retorno de la trasformación del Ecoparque, algo que había que hacer y va a tomar mucho tiempo, pero que había que empezar. Era más fácil no meterse con 1.700 animales a 20 metros de 14 líneas de colectivos, pero si queremos vivir los valores que le proponemos a la sociedad, era algo que debíamos hacer. La transformación del Planetario, que es el primer contacto de los chicos con la ciencia. Y seguir ayudando a los emprendedores, sobre todo a los que están en zonas más desfavorecidas. Además por primera vez salimos primeros como capital latinoamericana del talento, en un índice que se hizo en Davos. Y vamos diez meses consecutivos en crecimiento de turistas extranjeros.

El 10 de diciembre voy a asumir mi banca de legislador, lo que pase más adelante veremos. Pensar ahora en ser jefe de Gobierno, está fuera de tiempo para mí.

-¿Piensa que volverá alguna vez a ser ministro de Modernización o es una etapa cumplida?

-El 10 de diciembre voy a asumir mi banca si resulto electo. Cuando asumí como ministro pensaba en ser un buen ministro. Ahora quiero ser un buen legislador, lo que pase más adelante, veremos.

-¿Quiere ser jefe de gobierno de la Ciudad?

-Soy nuevo en la política y creo que mi foco y mi horizonte está puesto en aprender cómo cambiar la vida de la gente más que en qué cargo ocupe. Le tengo mucha admiración a la gente que viene en la política desde hace diez o quince años. Creo que estoy avanzando y aprendiendo mucho, pero voy 18 meses en la política. Pensar algo tan ambicioso en la política está fuera de tiempo para mi.

-Además de ministro es empresario, ¿Cuándo facturaba más con sus compañías?, ¿ahora o durante el kirchnerismo?

-Va a sonar casi gracioso, pero me salí de contacto de las empresas en las que estaba. Dejé todos mis puestos de director. Era parte del directorio de la Universidad Global de Harvard, me salí de eso y de otras siete empresas en las que era director. Como son todas empresas del mundo de la tecnología y tienen presencia regional, por eso no puedo hablar tanto de Argentina específicamente. Restorando está en siete países, la Argentina es uno de esos, pero su mayor mercado es Brasil... no tengo tanta injerencia en empresas argentinas como para poder hacer un termómetro de cómo iban unas u otras.

No tengo duda que van a llegar las inversiones, pero desde el optimismo pensamos que iba a ser más rápido. Hace doce años que los inversores no miraban la Argentina.

-¿Van a llegar las inversiones extranjeras a la Argentina?

-No tengo la menor duda que van a llegar. Creo que el optimismo nos hizo pensar que iban a llegar más rápido, pero hay que entender los tiempos que le toma a una empresa llegar a un país, es mucho tiempo. Hay un proceso que implica viajar, traer equipos, evaluar, buscar socios. A eso me refería, tal vez pensamos que con el "shock de confianza" iban a venir los inversores. Hace doce años que los inversores no miraban a la Argentina, no se acordaban que la Argentina estaba en el mapa y ahora se acordaron que existe.

-¿Qué lo diferencia de Martín Lousteau? Si alguien aterrizara recién en la Argentina vería que tienen perfiles parecidos: son economistas...

-Fui a la misma facultad que él, somos economistas, él fue al Buenos Aires y yo al Pellegrini. Además fui al San Andrés porque la madre de Lousteau convenció a mi padre de que fuera allí, lo conozco desde los 18 años. Creo que Martín decidió armar su propio espacio político y me parece muy respetable, pero allá él. No es parte de nuestro espacio y está demostrado en las distintas decisiones que fue tomando en el tiempo. A mí me dijeron que mi mayor contribución para el espacio era ser candidato. Yo no sé si Martín se sentó a pensar si su mejor contribución al espacio era dejar la embajada en Estados Unidos. Él dijo "yo quiero dejar la embajada en Estados Unidos porque quiero armar mi propio proyecto político". Pero si estás en un proyecto colectivo, tenés que priorizar lo colectivo y no estoy muy seguro de que él lo haya hecho.

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¡"Administrar el optimismo"! Mein Gott! Y dice que "evolucionó". ¿Será que ayer todavía andaba colgado de la planta y hoy, por lo menos, camina en dos patas? Me enferman estos tipos.
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Evolucionó tanto que por las noches ya se viste de mujer
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Mirá vos, Andy. Yo pensé que tu metida de cuernos con Nicole Newman había sido lo suficiente para que te te aprieten un poquito las pelotas. Parece que todavía te da la cara.