Luciano Elizalde15.01.2017(5)
"Hoy el peronismo no le dice nada a la sociedad, se quedó sin mensaje"
Por Diego Genoud"El PRO es más una marca que un partido", analiza el experto en comunicación.

Dice que en el año electoral la Alianza Cambiemos necesita construir nuevos voceros y que hoy sólo tiene tres que llegan a todos los sectores: Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Elisa Carrió. Afirma que el gobierno tiene más problemas políticos y económicos que comunicacionales y advierte que Emilio Monzó acierta cuando reclama una estructura territorial porque “todavía hoy la mitad de la gente no está en las redes sociales”. Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral, investigador del Conicet y doctorado en Comunicación en la Universidad de La Laguna, Luciano Elizalde asegura que hoy la voz de la oposición es la de Cristina Kirchner y que eso debe en buena medida a que el peronismo “no tiene mensaje”. Además, sostiene que el PRO todavía es una marca política pero no llega a ser un partido.

¿Detrás de los problemas de comunicación del gobierno se ocultan o minimizan sus problemas políticos?

Sí, en realidad el problema más importante que tiene el gobierno no es de comunicación. Son problemas políticos o incluso macroeconómicos. Si la macroeconomía funcionase, no existiría una discusión tan fuerte sobre la comunicación, donde también hay problemas.

¿Cuáles serían, a su criterio?

Tienen que ver en primer lugar con la discusión estratégica que plantea Emilio Monzó cuando considera que se está confundiendo comunicación y política y lo que hace falta es más política. Y luego con un problema que no es ya del gobierno sino de cómo ha cambiado la comunicación, el sistema de medios y la cultura política. Hoy es mucho más complicada la cuestión táctica que la cuestión estratégica, que aparece más clara. El problema del que hace comunicación hoy es que no puede manejar lo operativo y lo táctico.

¿Coincide con Monzó, cuando plantea que el gobierno de Cambiemos subestima el valor de la política?

Sí, creo que a veces sucede. A veces se sobredimensiona el valor de lo que la comunicación puede hacer y a veces se subestima. La mitad de la gente vive en las redes sociales pero todavía hay una mitad que no está y vive pendiente del día a día. En los conurbanos las mayorías no están atentas a las redes sociales. El gobierno no puede manejar la macroeconomía y entonces apunta a generar una expectativa que permita comprar tiempo suficiente. En el tema de las expectativas es donde la economía se junta con la psicología de masas: muchas veces hay un desajuste ahí y es cuando la comunicación tiene una función que cumplir.

El problema que puede tener Vidal es que el personaje se fagocite a la gobernadora. 

¿Por ejemplo?
La salida que el Presidente tuvo el 29 de diciembre en el programa de Longobardi (después de la renuncia de Prat Gay) hacía falta para dos grupos: para el PRO duro y para el PRO blando. Es la base de sustentación del gobierno que necesita tener un argumento en la góndola para no sentirse estúpido por haberlo votado y para poder reproducir ese argumento. El gobierno necesita consenso para poder soportar una situación que no es positiva en lo económico. ¿Con quién la soporta? Con ese grupo. La cuestión es cómo hacer en este 2017 para hablarle a ese público que puede estar arrepentido de haberlos votado.

¿La renuncia de Prat Gay se explica por diferencias en lo económico o en lo comunicacional? ¿Cuál es su opinión?

Prat Gay se fue porque había un problema de equipo efectivamente y no servía como vocero desde el punto de vista del PRO: tenía una historia ajena al PRO y una proyección política propia. Hoy el gobierno funciona parecido a una corporación, hay un funcionamiento de gestión y si a Macri no le gusta cómo funciona alguien en el equipo, se tiene que ir. Prat Gay era una voz muy escuchada en determinados lugares claves para la política crediticia argentina pero no le convenía al gobierno en el plano interno. Dujovne, que viene de ejercer el periodismo, puede cumplir mejor la función que quieren Macri y Marcos Peña.

Los voceros del gobierno

¿Por qué afirma que el gobierno se quedó sin relato?

Peña y Frigerio llegan a la política, no llegan a la gente 

En realidad, el gobierno no ha tenido hasta ahora un relato: tiene un discurso. El relato es una estructura narrativa que se sostiene en el tiempo. La principal estrategia comunicacional del gobierno sigue siendo diferenciarse del kirchnerismo. Ellos bajaron el volumen de voz y eso tiene costos importantes porque, en una sociedad sobre-comunicada, si vos bajas el volumen de voz no te escucha nadie. El gobierno necesita microrelatos y voceros que me expliquen cuál es el plan concreto para bajar de la pobreza o bajar los impuestos. Hacen falta salidas del Presidente y formar otros voceros. Hoy son el Presidente, María Eugenia Vidal y más o menos Elisa Carrió.

No Peña, no Frigerio…

Peña y Frigerio llegan a la política, no llegan a la gente. Llegan al círculo rojo, todavía. Si creo que llegan Carrió -con un discurso contradictorio pero que sigue siendo positivo para el gobierno- y llega muy bien el Presidente y muy bien Vidal.

El discurso de Carrió tiene un voltaje distinto.

Es de alto voltaje. Ella y Monzó son los que están mostrando que adentro sigue habiendo contradicciones, que es normal. Carrió aporta algo que no tiene el PRO, la legitimidad moral, el conocimiento de la política y además es una persona masiva. Es conocida por todos. No cualquier persona en la política argentina es masiva.

La ingenuidad al gobierno

¿Cuál es la novedad del macrismo a nivel comunicacional?

Desde el punto de vista de la puesta en escena, es asumir un discurso de la simplicidad. En un país en que la experiencia política está signada por el peronismo y siempre es más revulsiva y compleja, más sofisticada, el macrismo plantea que las cosas son más simples y da la imagen de cierta ingenuidad. Muchas de las frases y los gestos del jefe de Gabinete muestran eso, la esencia del macrismo. Marcos Peña es la esencia del PRO, hasta más que Macri, se muestra como alguien que tiene una mirada que para muchos puede parecer ingenua. Eso lo distingue del resto de los discursos políticos. El de Carrió es un discurso que viene del radicalismo, sofisticado, filosófico. El del peronismo es real politik y el de Massa es el de un peronismo aggiornado a las demandas de hoy. Frente a eso, el macrismo dice las cosas son más sencillas.

Le habla a otro sector.

Yo creo que al hablar encontró una cantidad de gente que se identificó con esa manera de expresarse y hacer. Hoy hay un 25 % de gente muy identificada con el gobierno y un 22 o 25 % de gente muy identificada con el kirchnerismo. El resto va y viene, dependiendo de lo que digan o hagan estos dos grandes puntos de referencia.

Usted escribió que el gran desafío para el PRO es contener a los fanáticos y seguir captando la atención de los no tan fanáticos.

La principal estrategia comunicacional del gobierno sigue siendo diferenciarse del kirchnerismo. Ellos bajaron el volumen de voz y eso tiene costos importantes  

Sí, porque los necesitan. Creo que el gran acierto del kirchnerismo fue hacer una especie de comunicación interna siempre. Lo que se le criticó tanto a Néstor y Cristina Kirchner, que parecían que se dedicaban a hablar de una manera muy cerrada, a los suyos. Sin embargo, eso fue en alguna medida lo que los llevó al fracaso pero también al éxito: fueron muchos años de éxito. Consolidó un punto de vista, armó un equipo de replicadores muy importante que no sólo replicaban desde el gobierno, sino que también había ciudadanos convencidos que replicaban. Creo que el PRO consigue algo parecido, aunque este año a partir de ciertos errores, como los del tema Ganancias, perdieron un poco la línea. Hay un sector que tiene que estar muy atendido desde el punto de vista argumentativo.

A pesar de ser muy distintos, kirchnerismo y macrismo tienen cosas en común.

Si, tienen cosas en común. Hay muchas cosas para aprender del kirchnerismo. La decisión del Presidente Macri de que hoy no exista el ministro de Economía, eso lo toma de Néstor Kirchner. El ministro de Economía es el Presidente, como decía Kirchner.

Vidal, Carrió y la provincia

¿Cómo se inserta la estrategia comunicacional de Vidal dentro de la estrategia nacional del macrismo?

Vidal es la única que encontró la construcción de un personaje y no lo digo de modo peyorativo. Cualquier persona que quiera ser conocida para ser escuchada –y eso es fundamental en política- necesita crear un personaje identificable para la gente. Y ni siquiera el presidente Macri tiene un personaje tan perfecto como el de Vidal. Es un personaje que puede ser consumido y aceptado en todo el país. El problema que puede llegar a tener es que el personaje se fagocite a la gobernadora.

¿Cómo resultaría una campaña con Vidal y Carrió juntas en la provincia? ¿Quién se come a quién?

Necesitan sí o sí un autocontrol importante de “Lilita” porque sin ese autocontrol. El personaje de Carrió es disruptivo, eso es una ventaja más para la destrucción que para la construcción. Su personaje nunca se diluye. El problema de Vidal es que su personaje es de autocontrol, no le permite ser expansiva, no le permite agredir. Su premisa dramática es la línea de la corrección. Macri no es así, mucho menos Cristina o Carrió. Tiene que haber un pacto muy importante para que Vidal y Carrió se complementen.

¿Sería buena o mala candidata en la provincia?

Me parece que va a ser mejor considerada en la ciudad. Es demasiado urbana para el público de la provincia, muy racionalista, difícil para la provincia. Carrió es chaqueña pero no parece: parece que hubiera nacido en el asfalto de la Recoleta. Es difícil.

El PRO y el peronismo

El PRO ganó contra el peronismo y gobernó el primer año con el peronismo. ¿Qué le convendría en este año electoral?

Marcos Peña y Durán Barba están convencidos de que no pueden cambiar. Es una línea de definición estratégica que no creo que vayan a cambiar, tan mal no les ha ido. La ventaja que están teniendo es que hoy el peronismo no tiene mensaje: el mensaje lo tiene el kirchnerismo. El peronismo no le está diciendo nada a la sociedad. No tiene soluciones ni propuesta. La gente identifica como oposición a Cristina, Scioli no está identificado como oposición. La cara y la voz de la oposición es Cristina Kirchner, es La Cámpora.

¿Por qué dice que el PRO es una marca política y todavía no es un partido?

Si bien jurídicamente es un partido, creo que es más una marca porque es un partido armado por amigos y conocidos que tienen una misma idea política. Tiene la posibilidad de evolucionar dentro de lo que es la centroderecha en la Argentina, aunque no sabemos cómo. Tiene muchos menos territorio que proyección. Si fuera una compañía, diríamos que tiene mucha más marca que locales de venta. Monzó dice “tenemos que armar una estructura” y Peña le responde “no, con la marca nos alcanza”. Esa es la discusión.

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Franz "ya hay gente dispuesta a que vuelva Cristina"? Yo no conozco a nadie.
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Hacela corta, papá. El peronismo no necesita de ningún mensaje propio, porque el mensaje a la gente se lo da este gobierno de mierda. Y ese mensaje es que vivís diez veces peor que en el último año de la señora. Por lo tanto, ya hay gente dispuesta incluso a que vuelva Cristina con Lázaro, Cristóbal, Lopecito, Máximo y el tuerto resucitado. Cualquier cosa es mejor que esta mierda. Se quejaban del "roba pero hacen". Bueno, ahora es peor: roban y, además, no hacen un carajo.
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Mamita, cuantos conceptos que tiró este hombre, una maquina de hacer humo. Análisis comunicacional cero, opiniones y puntos de vista miles (y bastante pobres).
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PERONISMO. Breve Análisis Situacional Ene 2017 C A Rossi
Para comenzar diremos, que el peronismo, terminó en 2015 su etapa doctrinaria llamada kirchnerismo. Cristina, buscó un lugar en la historia respaldada en el 54% de los votos, que la confirmaron en su segunda presidencia del 2011? por eso no intentó reelegir, ni ser elegida de Diputada, como clamaban sus seguidores y con sus 46 cadenas de relato y la plaza llena, se retiró del gobierno, luego que Daniel Scioli perdiera; hoy su vigencia la confirma, entre el núcleo agradecido y nostálgico de sus seguidores, pero sobre todo la posiciona, la persistencia ingenua del gobierno, que en lugar de privilegiar la gobernanza del estado, actúa criticando como oposición, confundiendo -sin dudas- su rol, alentado por las corporaciones mediáticas, de instalarla como enemiga; mientras bien oportunistas, buscan rating con el show de la corrupción, donde se suma virulenta la línea ?del marrón? del mal titulado, partido judicial.
La maniobra del macrismo, eligiendo como adversaria a quién desplazo del gobierno, pero no venció en elecciones; fue complementada por el odio de los mediáticos, que pescando ranking y venganza ideológica, lograron una notable y muy descontrolada, sensación de persecución política, con presunción de lucha contra la corrupción del gobierno anterior? que termina salpicando con su virulencia a los de antes, pero por efecto espejo y cascada, también llega a varios funcionarios de ahora.
Lilita Carrio con perspicacia política y fiel a su estilo, fulmino la candidatura de Scioli, que se había instalado como candidato, con su vieja táctica de flotador ?forrado? de amianto, entre muchos intendentes y gobernadores, pegándose con cinismo a Cristina -pese a su sospecha- confirmada por sus más cercanos funcionarios, que ?Ella? siempre lo supuso un perdedor, que media bien... pero sin convicciones políticas.
Zuleta, dejo en claro por TV, que ese 30/40 % del llamado núcleo duro, en realidad es el peronismo y aunque no lo especificó, la militancia kirchnerista de capacidad para movilizar, no supera el 1 % de ese porcentaje de peronistas. En La Nación, Pagni puso lapiz rojo cuestionando a Vidal, por buscar apoyo en lo que llamó el Averno, para formar una línea colectora de peronistas, para reclutar apoyo electoral a su gestión; Fue en un aniversario fundacional, de Ishi en José C. Paz, que recibió a Carilino, Rico, presuntas cabezas de Unión Celeste y Blanca junto a Randazzo, si aceptara candidatearse. La presencia de Eduardo Duhalde, en virtud de sus últimas declaraciones, se leyó como un apoyo a la maniobra cuando en realidad, el ex presidente, que tiene muy definido trabajar en prospectiva estratégica para el 2020 fue invitado, por haber facilitado la fundación del municipio y está ocupado en el proyecto EVITA INMORTAL, que tiene que ver con la estrategia sin tiempo del movimiento peronista, más que con cualquier actitud electoral con vistas al 2017.
El congreso matancero del pejotismo, juntó a diversos sectores en busca de la unidad pero se impuso el grupo Esmeralda, aliado del Movimiento Evita, se quedo con mayoría de los ocho apoderados y el kirchnerismo se quedo dentro, con Wado sin ruido, ni quejas. En realidad, es el grupo de la continuidad sin renovación, porque todos los perdedores, pretenden reciclarse en función de su propia reválida y continuidad, sin comprender el hastío -que tiene con ellos- el electorado, que por algo le dio el triunfo al macrismo, en el turno del 2015.
El ?peronismo? ausente con 10 millones de votos y 3.600.000 afiliados, que no pudieron votar en su interna del 8 de mayo, que todos sabemos que en realidad -con insólita tolerancia de la justicia electoral- no se hizo? Reitero, los peronistas de a pié, miran con bronca al gobierno y con desprecio a los pejotistas que solo privilegian -con la complicidad de los medios- su propia continuidad. Digan lo que digan, los pejotistas no van a dar PASO libres y solo van a garantizar su intento de reelecciones, por eso los apoderados del Intendente Insaurralde y el Diputado ?Chino? Navarro, discípulos lomenses de Duhalde, tienen la correa tensa y manejan el embudo de las futuras candidaturas, con firmeza. Los cercanos a ellos, dicen por lo bajo: ??los perdedores, ni a place van a figurar en las listas??
En realidad, las dos cosas incomparables y previsibles del peronismo y todos los peronistas, de cualquier matiz o tendencia, es que están y son muchos, muchísimos? Primero, conservan con religiosidad, desde sus OLP, sus pensadores y cuadros, la ?Unidad de Concepción? que les permite, cuando entienden el momento poner toda la acción en un punto, un día, a una hora.
En segundo lugar tienen muchos dirigentes y van a buscar por cualquier camino, la síntesis hasta tener una nueva conducción, que no será mística ni ideológica, sino que provendrá de contar los votos -ese día- con total pragmatismo operativo, para llegar lo más pronto posible al gobierno, e intentar controlar el poder.
El Volver de Perón, de los PERONCHOS? lo convirtieron sin solución de continuidad, en la épica de Volver a Gobernar ?alentando- desde todos los ángulos internos y todo el variopinto espectro de matices, la épica de la ?revolución inconclusa?? de la que siempre tuvo la culpa, el que se fue: Isabel, Menem y ahora Daniel Scioli, muchos acusan Cristina.
El ?movimiento? tiene, mientras define su conducción, una extraña conducta interna, de toma de posiciones y meritocracia competitiva, donde los de abajo, tratan de llegar arriba? miles en todo el país, sacan y esgrimen su bastón de mariscal, que prestos llevan en la mochila, buscan su lugar, jugando todo a la cabeza, impiadoso con los mariscales de la derrota del turno perdido, pero aceptando lo que les toque, con un extraño espíritu deportivo, mientras lamen sus raspones, escuchando nostálgicos un tango? pero siguen estando y votando; para peor como decían: ??parecen pelearse, pero se reproducen..?. Es verdad cada vez más y mejor? la política pendular que va de izquierda a derecha, busca su centro y allí recluta sus mayorías? cuando la humana arrogancia, les llega se creen más de lo que son y sin notarlo, pierden el consenso del conjunto.
El exceso de poder, produce anomia en los de arriba y negligencia por los funcionarios del medio, que suman a borbotones la bronca de los de abajo que mientras tanto, siguen aplaudiendo mientras con astucia, preparan su no voto -cuando no- su voto castigo.
El movimiento en todos sus tiempos, desarrolla herramientas electorales aptas para intervenir en comicios, el PJ intervenido, usurpado o contenido es una herramienta más, ni buena ni mala; puede ser útil o superada por el voto peronista, que suele ir por donde quiere, cuando aparte de votar candidatos? se busca conductores.

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El peronismo saca 70% en octubre. Se termino el cuentito comunicacional.